PROTECCIÓN DE RIESGO

Es la serie de medidas que se toman para evitar que ocurra un hecho negativo y también para minimizar sus consecuencias si llegase a ocurrir. Si nos centramos en el ámbito financiero, la protección de riesgo financiero puede incluir algún seguro o reaseguro.

Invertir conlleva un riesgo cuando un inversor quiere lograr determinados objetivos de una inversión, es inevitable que incurra en una cierta cantidad de riesgos. El riesgo es necesario e ineludible, sin embargo, una cobertura de riesgos adecuada puede proteger y mejorar el resultado.

El riesgo se basa en 3 elementos: El coste y la disponibilidad para obtener capital, la capacidad para satisfacer necesidades de dinero en efectivo de manera planificada y la disposición para incrementar el capital. Antes de ver la protección del riesgo, mencionaremos los principales riesgos financieros:

Riesgo de mercadoriesgo de crédito

Riesgo de liquidez

Riesgo legal

Riesgo de transacción

riesgo económico La protección o cobertura ante los riesgos.

La cobertura de riesgos consiste en una serie de estrategias que se utilizan para reducir al mínimo la incertidumbre y el fracaso ante una amenaza a la hora de invertir.

La cobertura de riesgo financiero se desarrolla mediante la utilización de un conjunto de instrumentos financieros y comerciales que tiene como finalidad evaluar el riesgo y desarrollar estrategias para reducirlo al máximo.

Las técnicas más habituales son:

– Transferencia del riesgo. Consiste en trasladar el riesgo a otra parte, ya sea vendiendo el activo riesgoso o adquiriendo una póliza de seguros. – Evasión del riesgo. Es simplemente decidir no exponerse al riesgo identificado evitando la operación financiera riesgosa. – Retención del riesgo. Se trata de asumir el riesgo y decidir cubrir las pérdidas con los propios recursos. La cobertura de riesgo financiero se ha transformado y enriquecido a partir de la década de los 80, tanto por las nuevas tecnologías informáticas, como por las crisis financieras mundiales que han surgido como consecuencia de la globalización.

Formas de protegernos del riesgo:

– Información y evaluación. La primera medida para cubrir el riesgo es tratar de tener la mayor información posible y evaluar minuciosamente. Hay que medir y evaluar el riesgo de la empresa u activo en el que se va a invertir. A mayor información es menor el riesgo de tomar decisiones sobre impulsos.

– Diversificación. Diversificar el riesgo, planeando un portafolio de inversiones que equilibre las operaciones de alta peligrosidad con las de alta seguridad.

– Derivados. Son contratos cuyo precio depende de otro activo principal llamado activo subyacente. La operación en derivados permite equilibrar el riesgo de precio o de mercado, estos subyacentes son: Metales, petróleo o activos financieros.

Futuros. Es un contrato de compraventa donde se pacta el activo a intercambiar, la cantidad, el precio y fecha futura en que se llevará a cabo la transacción.

El comprador y vendedor de futuros aceptan las obligaciones frente a expectativas de mercado que percibe cada uno. Los contratos de futuro ayudan a los inversores a fijar precios de compraventa de activos financieros (dólar, euro, bonos, acciones, índices o tasas de interés) y a protegerles de la volatilidad, de carencia de productos, inflación o flotabilidad de la moneda.