Diez minutos de planificación pueden ser la diferencia entre gastarla y decidir en qué gastarla.
Si este mes has recibido la paga extra, antes de gastarla dedica unos minutos a planificar. Una opción sencilla es dividirla en tres partes: una para ahorrar, otra para algún gasto previsto o pendiente, y una tercera para darte un capricho, si entra en tu presupuesto. No se trata de no disfrutar del dinero, sino de tomar decisiones que también beneficien a tu «yo» del futuro.
Las tres partes
Un reparto de partida
No se trata de no disfrutar del dinero, sino de tomar decisiones que también beneficien a tu «yo» del futuro.
Cómo se traduce en euros
Antes de repartirla, revisa esto
Cuándo ajustar el reparto
Más ahorro si…
- Todavía no tienes colchón de emergencia
- Tienes deuda cara pendiente de pagar
- Se acerca un gasto grande que ya conoces
- Prefieres tranquilidad a corto plazo
Más capricho si…
- Ya tienes cubierto tu colchón de emergencia
- No tienes deuda cara pendiente
- No hay gastos previstos este trimestre
- Llevas meses posponiendo algo que te ilusiona
La paga extra no tiene por qué evaporarse entre gastos sueltos, ni tiene por qué ir íntegra al banco sin disfrutarla ni un poco. Repartirla en tres partes es una forma sencilla de que el dinero trabaje para varias versiones de ti a la vez.


